“EL PEDIATRA ME HA DICHO QUE ESPERE”

“El pediatra me ha dicho que ya hablará”, “me ha dicho que es evolutivo”, “me ha dicho que aún es pequeño”…

Estas son algunas de las frases que nos dicen los padres de niños que acuden a nuestra consulta después de haber observado dificultades en sus hijos.

En muchas ocasiones, me encuentro con niños de 7 u 8 años que llegan a mi consulta con problemas articulatorios, tartamudez o alguna otra dificultad  ya fijada porque los padres confiaron en que “se pasaría”.

Otras veces, los padres me llaman a edades tempranas pidiendo consejo porque el pediatra les ha dicho que con 4 o 5 años son aún pequeños para ir al logopeda por su lenguaje, pero ellos creen que algo tienen que hacer.

A todos los padres les aconsejo que ante la presencia de alguna dificultad, sea la que sea, acudan a un logopeda. Es el profesional que mejor les podrá aconsejar sobre lenguaje, habla y comunicación.Evaluará la situación en la que el niño se encuentra y eirá si es necesario o no intervenir.

Es cierto que cada niño tiene su ritmo pero no nos podemos quedar de brazos cruzados ante dificultades que se pueden prevenir o bien, si ya están establecidas, trabajar cuanto antes.

Nunca se es demasiado pequeño, los hitos del desarrollo son los que son y ante cualquier duda que surja el logopeda puede resolverla, aconsejar qué hacer y qué no hacer.

Los tópicos tampoco ayudan ni “mi hijo no hablaba nada y de repente empezó y no hay quien lo calle”. Eso no es extrapolable a los demás niños, puesto que no hay dos iguales.